No hubo mucho que celebrar en la séptima jornada de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS), con la excepción de los dos goles que consiguió el astro inglés David Beckham, un día después de haber cumplido 33 años. Beckham y sus Galaxy se midieron al Real Salt Lake en feudo ajeno. El partido no pudo comenzar mejor para el cuadro local cuando una excelente combinación entre los argentinos Javier Morales y Fabián Espindola permitió a éste penetrar en el área y batir por entre la piernas al portero Steve Cronin que salía el cubrir espacio.
El gol de Espindola, el tercero en lo que va de la nueva temporada, llegaba al minuto seis de haber comenzado el partido y a los 18, de nuevo Morales puso un balón perfecto cerca del poste derecho del arco defendido por Cronin para que llegase a la cabeza de Kenny Deuchar que remató el 2-0. Con el marcador adverso, el Galaxy comenzó a abrir sus líneas y a darle más el balón a Beckham, quien iba a demostrar una vez más que es un jugador de una sola pierna, la derecha, y que remata como ninguno a balón parado. Una triangulación de Alan Gordon con Landon Donovan y Beckham permitió a jugador inglés colocarse bien el balón en el pie derecho y soltó desde fuera del área un tiro cruzado a media altura y pegado al poste derecho que hizo imposible la estirada del arquero del Real Salt Lake, Nick Rimando. Gol de la marca de Beckham cuando se cumplía el minuto 36 y el Galaxy entraba de nuevo en el partido. Pero Beckham había llegado con la inspiración de sus mejores tardes y sólo necesitó otros cuatro minutos más para que, esta vez, a balón parado, sacó una falta directa, y de nuevo por el mismo lado derecho del arco defendido por Rimando colocó el balón para poner el empate a 2-2 en el marcador.
Beckham había conseguido por primera vez desde que llegó a la MLS dos goles en un partido y se ponía con tres en lo que va de la nueva temporada. El inglés admitió que conocía bien el terreno de juego"Conozco bien este campo, porque ya jugué de gira con el Real Madrid y ahora ha sido mucho mejor porque el césped es artificial y me adapte bien. En el partido con el Real Madrid habían puesto un césped de hierba sobre el artificial y resbalaba mucho el balón", comentó Beckham.El inglés reconoció que cuando tiene la oportunidad de hacer tiros directos a puerta cerca del área lo disfruta igual que un niño. "Me emociono yo mismo y la mayoría de las veces se que puedo marcar gol. Últimamente había tirado bien pero dieron en la barrera, aunque esta noche todo fue diferente y estoy muy contento también por el primer gol", explicó Beckham dijo que también estaba satisfecho por haber ayudado al equipo y ser el jugador de los goles sin que toda la responsabilidad le cayese a su compañero, el delantero Donovan. "El esfuerzo es de todo el equipo, sin importar quien marque los goles, pero es muy importantes que cada de los jugadores puedan marcar y ganar partidos. Esta noche fue mi turno, pero estoy seguro que en otros partidos surgirá el nombre de diferentes compañeros", agregó.