El jugador inglés llegó ayer a Estados Unidos para jugar en una MLS esperanzada en que la fiebre Beckham sea el impulso que necesita para sobrevivir.
El futbolista inglés David Beckham, fichado por el Galaxy de Los Ángeles, recibirá hoy en Estados Unidos casi los honores correspondientes a un jefe de Estado, un príncipe o un rey.
Es que Beckham se ha transformado en el dios Midas del fútbol, que convierte en oro todo lo que toca a su paso y la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, conocedora de esa realidad, lo contrató para imprimirle el sello de espectacularidad que no ha logrado a pesar de innumerables intentos.
La superestrella del Real Madrid participará tras su llegada, en una ceremonia en el Home Depot Center con la presencia de miles de aficionados que le darán la bienvenida, en el comienzo de la “Beckhamización” de América.
Beckham debutará con el equipo angelino el sábado 21 en un amistoso frente al Chelsea, en el propio Home Depot Center, con capacidad para 27,000 espectadores, y cuyas entradas tienen un valor entre $50 y $500.
Desde que en enero se confirmó el fichaje del futbolista inglés, el club estadounidense incrementó las ventas de entradas y nuevos y poderosos patrocinadores iniciaron negociaciones para representar al equipo, como prueba del “efecto Beckham”.
Ese interés llevó a una conocida firma de artículos deportivos a invertir $150 millones en la liga durante los próximos 10 años.
“Nuestro país nunca tuvo un deportista con semejante fuerza de irradiación internacional, con el respeto a Tiger Woods y también a Michael Jordan”, dijo el ex jugador Alexi Lalas, presidente del Galaxy. “Beckham es de otra categoría.”
Para que el millonario contrato del inglés se pudiera concretar resultó imprescindible que la liga cambiara las reglas, pues ahora permite a los 13 clubes firmar a un jugador cuyo sueldo supere el límite anterior de $400,000.
Ello posibilitó la llamada “Operación Beckham”, que involucra un volumen de $250 millones por cinco años y generó un contrato televisivo por primera vez en la historia para transmitir los partidos de la liga a todo el país.
David Beckham debutará oficialmente en la MLS el 5 de agosto en Toronto y después jugará en Los Ángeles, Washington, Boston y Nueva York, de las ciudades que poseen los mayores estadios, que las autoridades de liga y del Galaxy estiman tendrán llenos completos.