EL CENTROCAMPISTA INGLÉS SE EJERCITÓ POR PRIMERA VEZ CON SU NUEVO EQUIPO
Si David Beckham tuvo un gran día el pasado viernes cuando fue presentado oficialmente como nuevo jugador del Galaxy de Los Angeles, no sucedió lo mismo en su debut en los entrenamientos al estar limitado en los ejercicios a la lesión que sufre en el tobillo izquierdo. El jugador inglés saltó al Home Depot Center con su nuevo uniforme de trabajo, camiseta de color amarillo, y se le vio sonriente con el resto de sus compañeros, no habló con la Prensa, y tampoco se entrenó mucho porque sigue teniendo inflamado el tobillo izquierdo que se lesionó cuando jugó el pasado 6 de junio con la selección de su país.
El entrenador del Galaxy, Frank Yallop, confirmó que depende de la evolución que tenga la lesión para conocer si al final el próximo sábado va a poder jugar su primer partido con el equipo en un amistoso frente al Chelsea. "Estamos observando su evolución física día a día y la inflamación en el tobillo izquierdo no le ha desaparecido", comentó Yallop. "Confiamos en una recuperación rápida para que pueda participar en el partido del sábado".
La condición física de Beckham es la gran preocupación de todos los que han participado en su inversión. El gerente general del Galaxy, Alexi Lalas, dijo que estaba recuperando, pero que todavía no estaba al ciento por ciento, que era el objetivo principal. "Nosotros queremos que salga a jugar y él desea hacerlo, pero tenemos que recordarles a los aficionados que es un ser humano y no un robot", declaró Lalas, el directivo que hasta ahora ha estado más preocupado en la explotación de la imagen y venta de camisetas de Beckham que en la marcha deportiva del equipo.
El partido, que será televisado por la cadena ESPN, forma parte de la llamada Serie Mundial de Fútbol, otra competición que se han inventado los directivos de la MLS para conseguir importantes ingresos económicos a través del deporte del fútbol profesional, algo que todavía no consiguen con la competición regular de la liga. Pero al margen de la lesión de Beckham, el otro aspecto nada positivo para los directivos del Galaxy fue comprobar que, aunque el primer entrenamiento de Beckham fue abierto al público, en las gradas del Home Depot Center sólo se dieron cita unos 1.000 aficionados.
Apenas un millar de aficionados en las gradas
Nada que ver con los 5.000 del día de su presentación, a la que también asistió su esposa Victoria y en la que recibió la nueva camiseta con el dorsal 23, que ya llevaban algunos aficionados puesta. El ambiente que ha generado la llegada de Beckham no parece sentar muy bien entre algunos de sus compañeros, como Quaras Kirk, quien lo definió como "insano". "Realmente todo esto es un circo, nosotros no estamos siendo utilizados, ni participamos, pero es algo grande", ironizó Kirk. Y es que los jugadores del Galaxy lo que desean es comenzar a tener una temporada normal como el resto de los equipos, que ya llevaban disputados dieciocho partidos mientras que ellos sólo doce y todo por esperar a que llegase Beckham y adecuar el calendario de la televisión. Beckhman, que apareció con el tobillo izquierdo vendado, se limitó a ejercitarse de manera suave y sólo participar en los ejercicios de toque de balón.
Por su parte, Landon Donovan, hasta ahora la estrella del equipo, advirtió que un solo jugador no puede cambiar por completo al equipo. "El fútbol no es como el deporte del baloncesto, donde un jugador sí puede hacer la diferencia", explicó Donovan. "David es un buen jugador, pero nosotros tenemos que acompañarle haciendo nuestro trabajo", agregó. Donovan reconoció que la atención mundial que había generado el fichaje de Beckham era buena para el equipo, pero que ahora había llegado la hora de trabajar. En cuanto a la impresión que le había generado Beckham en su primer día de entrenamiento, Donovan dijo que le había confirmado todas las cosas buenas que le dijeron de su persona. "Es una gran persona, lo había escuchado de otros, pero ahora lo he podido confirmar", destacó Donovan.
El resto de los jugadores del Galaxy reconocieron que se sentían algo marginados con el trato que daba la Prensa a Beckham, pero que lo entendían por la fama del nuevo compañero. Sin embargo, también destacaron que el vestuario había sido con ellos todo un caballero y ya se gastaban bromas cuando iban a hacer un lanzamiento de falta, una de las especializaciones de Beckham.