De vacaciones hasta junio, el futbolista inglés podría regresar de forma temporal a su país en el mes de enero
Un gol de John Thorrington –un futbolista menor que fue su compañero durante dos años en el United aunque jamás pasó de jugar en el equipo reserva– acabó con la temporada de David Beckham en la MLS. El Galaxy de los Angeles llegó a la última jornada de la Liga regular con opciones de lograr el milagro y meterse en los play offs gracias a la derrota del sábado del Colorado Rapids ante el Real Salt Lake, por lo que una victoria en Chicago le valía al Galaxy... pero no pudo ser. Tras seis jornadas sin conocer la derrota, perdió en el peor momento... y dijo adiós a la temporada.
Después de un desembarco frustrante en el aspecto deportivo y personal (una lesión de tobillo y una distensión de ligamentos apenas le han dejado participar en 252 minutos durante cinco partidos), la MLS puede hacer un balance positivo de su llegada, puesto que el éxito de público ha sido incuestionable (se ha duplicado hasta los 37.000 aficionados la asistencia media a los estadios). Pero estas vacaciones forzosas pueden durarle a Beckham sólo dos meses (la MLS no se inicia hasta julio), puesto que ha comenzado a tomar cuerpo la posibilidad de que el futbolista inglés juegue la segunda mitad de la temporada europea... ¡En la Premier League!
Según publicó en su edición de ayer el Daily Mail, Newcastle y Arsenal han mostrado interés en contratar a Becks como cedido durante el mercado invernal y la noticia tiene visos de ser cierta por cuanto el propio presidente del Galaxy, Alexi Lalas, confirmó dicha posibilidad, no cerrando la puerta a prestar al jugador durante estos meses. Lo único que podría frenar su retorno momentáneo a Inglaterra son los dos partidos amistosos que el Galaxy tiene ya contratados en Australia, puesto que los organizadores exigen, claro, la presencia del jugador.
Lo que es seguro es que el futuro yankee de Beckham no corre peligro. “Las cosas serán diferentes el próximo año” advirtió en Colorado el futbolista, que reconoció sentirse “frustrado” por su papel casi testimonial esta campaña pero se mostró orgulloso de su impacto público: “Llenamos los estadios y desde ese punto de vista podemos hablar de éxito”.
Ahora tiene por delante ocho meses de vacaciones (con algún bolo entre ellos) a no ser que se concrete esta cesión a la Premier. De hecho, de consumarse, sería un retorno sonado. Mucho...