Que todo lo que haga Sir David Beckham tiene una repercusión mundial no es nuevo. Cada paso que da el rubio inglés se conoce a los pocos segundos en todo el mundo.
Por eso Becks ha decidido que hará lo que sea para pasar desapercibido en su nueva vida en Los Ángeles. Incluso hacerse pasar por un trabajador de su querido amigo y vecino Tom Cruise.
En Estados Unidos sólo prestan atención a las estrellas de cine.
Puede ser que incluso las personas piensen que soy un empleado de Tom. Si me preguntan, diré que sí lo soy.
Cándida ingenuidad la del bueno de David. ¿En serio piensa que alguien puede confundirle con un empleado de Tom Cruise? En cualquier caso, el ex madridista espera tener una vida agradable, sin demasiada presión, para volver a pasear por la calle y ser tratado como una persona normal.
Llevo muchos años intentando huir de las personas. No es que no me guste, ya que es una señal de mi reconocimiento, pero poder pasear de la mano de mis hijos es algo fantástico y en Los Ángeles eso puede ser mucho más fácil.
No es por desanimar a Becks desde estas líneas, pero quizá debería empezar por quitarle a su adorada Victoria la afición por hacer un reality show de cada paso que da.
Seguro que le funcionaría mejor que hacerse pasar por empleado de Tom Cruise.